Las marañas o los denominados juegos de cuerda, han sido en los últimos años uno de los elementos preferidos en las zonas de recreación infantil en Colombia. Estos fueron creados en Europa en los años 30’s con el propósito de estimular en los  niños la agilidad y la reacción oportuna al movimiento generado por otros participantes durante la escalada, en torno, a la sensación de “riesgo” durante su uso.

En consecuencia, experimentar “riesgo” durante los espacios recreativos, contribuye de manera integral al desarrollo físico, mental y emocional del niño. De acuerdo con The Play & Playground Encyclopedia, al experimentar situaciones de riesgo durante el juego, la mente de los niños se pone en un estado de alerta, anticipación e ingenio, esto debido a que se enfrentan con desafíos, que les permite vivir sensaciones de poder personal y satisfacción de logro.

De esta manera, los niños aprenden a conocer sus propias fortalezas y limitaciones tanto mentales como físicas, afrontando retos de escaladas en una atracción como las marañas o juegos de cuerdas, los cuales también les permite hacer juicios sobre sus propias capacidades y tomar decisiones de acuerdo con los “riesgos” involucrados durante el juego, aportando a la autonomía y sana independencia de los niños, generando autoconfianza y seguridad en ellos mismos.

Coordinación de Comunicaciones

 

Fuente: playgroundprofessionals.com