Los parques de agua tienen la capacidad de lograr la integración de las personas a través del juego en una experiencia sensorial que a su vez es refrescante, relajante, emocionante y por supuesto, divertida.

Debido a que el agua es y será un elemento relevante en el desarrollo del ser humano, en últimos años se ha generado un mayor esfuerzo por parte de los diseñadores para entender la psicología detrás de juegos de agua, con el fin de crear experiencias significativas tanto en niños como en adultos, teniendo en cuenta el desarrollo físico, cognitivo y social.

En los parques de agua los usuarios pueden experimentar diferentes tipos de juegos como: solitario, paralelo, imaginativo, cooperativo, asociativo o de competencia, generando diversas interacciones entre los niños, adulto y el mundo exterior con un impacto significativo en su desarrollo en términos físicos, emocionales, descubrimiento, comportamiento, concentración, lenguaje, autocontrol, enfoque, entre otros.

Por tal razón, los juegos de agua se convierten en un aliado eficaz a la hora de combinar el juego con el aprendizaje estimulando habilidades que son claves y valiosas para el desarrollo cognitivo, físico y social de los niños, desde los primeros años de vida.

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Fuente: playgroundprofessionals.com