Destinar al menos una hora diaria en la rutina de los niños para jugar en el parque infantil, es tan importante como comer, dormir, bañarse, cepillarse los dientes, hacer las tareas, y demás actos constantes que van creando hábitos saludables en el estilo de vida del niño e influyen en su crecimiento y desarrollo.

Partiendo de que jugar en un parque infantil implica desplazarse, explorar y socializar, a continuación resaltamos los beneficios que aportan al desarrollo físico, cognitivo, social y emocional de los niños:

Beneficios Físicos: El constante movimiento hace que los niños ejerciten y fortalezcan  las piernas y los brazos al escalar, correr, treparse, etc. generando una importante dosis de ejercicio cardiovascular saludable para el corazón.

Beneficios de Autoconfianza: Los parques infantiles contribuyen a la mejora de la autoestima de los niños, ya que allí manejan su autonomía, juegan libremente y durante el juego enfrentan sus propios miedos y los superan.

Beneficios Mentales: El cerebro de los niños se desarrolla mientras aprenden a través de actividades motoras y experiencias sensoriales y esto lo experimentan durante su juego en un parque infantil,  debido a que durante el período de esparcimiento se crean muchas más conexiones entre las neuronas, mejorando notablemente la capacidad mental.

Beneficios Sociales: Pedir jugar con un niño, resolver pequeños conflictos, proponer juegos, coordinar los turnos, hacer fila, ayudar a otro niño, contribuye al desarrollo de habilidades sociales para relacionarse con los otros niños con los que comparte el parque.

Los niños siempre necesitan pasar un tiempo del día en el parque.

Dirección de Mercadeo

 

Fuente: playgroundprofessionals.com